Inauguran el nuevo hogar de los armenios en Chile

Desde1958, Hay Dun o casa armenia se convirtió en el hogar de los armenios en Chile. Emplazado en Av. Irarrázaval en Ñuñoa, fue el centro de actividades sociales, culturales y religiosas de los primeros inmigrantes de esta nación.

Seis décadas después, fue inaugurada la nueva y remodelada Hay Dun en Av. Santa María en Providencia.

Bendecida por el sacerdote de la Iglesia Apostólica Armenia, Mesrop Nazarian, su apertura en abril marcó un contrapunto con la conmemoración -en la misma jornada- del 104 aniversario del Genocidio Armenio.

«Hace cuatro años, más de un millón y medio de víctimas inocentes masacradas por los turcos entre los años 1915 y 1923 fueron canonizadas. Luego de más de 100 años desde las masacres, las víctimas pasan a ser mártires del pueblo armenio, porque prefirieron perder sus vidas que negar sus orígenes. Así, hoy no rezamos por ellos; rezamos a ellos. Quisieron enterrarnos, pero no sabían que éramos semillas. ¡Y qué mejor ejemplo de aquello que nuestro nuevo Hay Dun!”, afirmó Garo Konstantinidis Lotikyan, presidente de la Colectividad Armenia de Chile durante la inauguración de la nueva sede.

Vestuario y mapa

La remodelación fue dirigida por el arquitecto Diego Baloian y buscó combinar aspectos arquitectónicos de la construcción de la década de 1950 con elementos históricos de la antigua sede y objetos tradicionales traídos de Armenia. Todo esto convierte el recorrido por el Hay Dun en un paseo de difusión cultural.

Da la bienvenida a la casa las figuras de una mujer y un hombre en tamaño real vestidos a la usanza tradicional armenia, con trajes típicos traídos desde este país caucásico.

En una “Sala de la Memoria” hay elementos que recuerdan la historia de la Colectividad, como fotografías que retratan la vida social de los primeros inmigrantes, libros escritos en armenio y un mesón digital de consultas.

La pared de sala del comedor es revestida por un «Mapa de la Diáspora» que grafica la emigración de armenios en el mundo, incluida su llegada a Chile.

En el segundo piso hay una línea de tiempo que explica hitos de la historia armenia y, en particular, del Genocidio.

«Esta casa está protegida bajo el concepto de conservación histórica. Coincidimos en la idea de restaurar y poner en valor su condición patrimonial. Se estudiaron los planos originales para mandar a reproducir los elementos que habían desaparecido de la obra original, como marcos de ventanas, molduras, piezas de bronce y mármol, baldosines e incluso un antiguo parquet de encina y alerce que estaba sepultado bajo un piso flotante y varias capas de pegamento, lo que fue uno de los hallazgos más gratificantes de la obra”, explicó Baloian.

Finalmente, se habilitó una terraza panorámica en el techo de la casa y terrazas adicionales en el primer piso para ampliar los espacios de vida social de la comunidad.

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